¿Quié­nes somos?

Soli­da­ri­ty City” (Ciu­dad Soli­da­ria) es una red de orga­ni­za­cio­nes e indi­vi­du­os que se fun­dó a fina­les de 2015. El fin de la red es hacer de Ber­lin una Soli­da­ri­ty City para que la ciu­dad dé acce­so a los ser­vici­os púb­li­cos para las per­so­nas con un esta­do de resi­den­cia restring­i­do o no docu­men­ta­do.

Nos inspi­ra­ron los ejem­plos de las “Soli­da­ri­ty o Sanc­tua­ry Cities” en Cana­dá y Esta­dos Uni­dos – y esta­mos des­ar­rollan­do una cam­paña para pre­sio­nar al gobi­er­no der Ber­lin para que tra­te a tod@s l@s habi­tan­tes de Ber­lin de mane­ra igua­li­ta­ria.

Nues­tra orga­ni­za­ción se com­po­ne de migran­tes, refugiad@s, gen­te ile­ga­liza­da como tam­bi­en gen­te que apoya en estas situacio­nes y más per­so­nas que respal­dan a la cam­paña.


En qué con­sis­te el pro­ble­ma?

En Ber­lin, miles de per­so­nas no tienen acce­so a los derechos socia­les, econó­mi­cos y políti­cos más bási­cos por­que se les nie­ga el derecho de resi­den­cia y de ciu­dad­anía. Inclu­so cier­tos per­mi­sos de resi­den­cia, a los que un@ solo acce­de atra­ve­san­do obstá­cu­los enor­mes, no pro­te­gen de la ile­ga­li­za­ción en otro momen­to, por­que son per­mi­sos tem­po­ra­les y ade­más muy pre­ca­ri­os. Una par­te con­s­i­derable de la socie­dad esta obli­ga­da de vivir deba­jo de estas con­di­cio­nes pre­ca­ri­as y de segun­da cla­se.

Per­so­nas en tal situación están forz­adas a tra­ba­jar en tra­ba­jos ile­ga­liz­ados, peli­gro­sos, mal­pa­gados e infor­ma­les sin tener acce­so a derechos labo­ra­les bási­cos. No les es posi­ble de den­un­ci­ar discri­mi­nación racis­ta y sexis­ta, sobre­ex­plota­ción u otros cri­mi­nes con­tra ell@s. Tam­bi­en no tienen acce­so a la edu­cación pro­fe­sio­nal o aca­dé­mi­ca.

Hay muchos pro­ble­mas con los ser­vici­os muni­ci­pa­les de Ber­lin. Casi todas las insti­tu­cio­nes piden la pre­sen­ta­ción de docu­ment­os. Las per­so­nas sin pape­les o con un títu­lo de resi­den­cia pre­ca­rio o no tienen estos docu­ment­os o no se atre­ven de mostrar sus docu­ment­os. En la may­o­ría de los casos se les nie­ga a las per­so­nas el acce­so a ser­vici­os socia­les o méd­icos. Muchas vezes están con­frontan­do una buro­crácia hos­til que no les ayu­da sino l@s tra­ta de una mane­ra humil­lan­te. Qui­en está „indo­cu­men­ta­do“ cor­re el peli­gro de ser juzgad@ por delic­tos con­tra la ley de resi­den­cia, de ser detenid@ o – en el peor de los casos – de ser deportad@. Todo esto se vue­l­ve toda­via peor por las bar­re­ras de idio­ma y por la fal­ta de esfu­er­zo de las insti­tu­cio­nes en infor­mar a la gen­te. Muchas per­so­nas no saben de los pocos derechos y ser­vici­os a los que tienen derecho de acce­der (como por ejem­plo de man­dar sus hij@s a la escue­la) asi que no pue­den bene­fi­ci­ar de estos derechos.

Ade­más, las leyes migra­to­ri­as excluy­en a mucha gen­te de la par­ti­ci­pa­ción ciu­dada­na activa – las leyes cri­mi­na­lizan y mar­gi­na­lizan a una par­te signi­fi­ca­ti­va de nues­tra socie­dad.

Que que­re­mos alcan­zar?

Que­re­mos tener acce­so a ser­vici­os vita­les y bási­cos como:

  • salud
  • vivi­en­da
  • edu­cación
  • sis­te­ma judi­ci­al y pro­tección de vio­len­cia racis­ta y sexis­ta
  • tra­ba­jos y pro­tecci­on de derechos labo­ra­les
  • eleccio­nes por ejem­plo a nivel comu­nal y muni­ci­pal
  • insti­tu­cio­nes muni­ci­pa­les como por ejem­plo biblio­te­cas
  • acce­so a infor­macio­nes sob­re derechos exis­ten­tes.

Que­re­mos la aboli­ción de leyes discri­mi­na­to­ri­as que se refie­ren espe­ci­fi­ca­men­te a migran­tes.

Que­re­mos con­struir una socie­dad basea­da en soli­dari­dad y apo­yo a los demás.